Durante años conservaron un terreno junto al mar, incluso estuvieron cerca de venderlo debido a las dificultades de construir en Puerto Rico y a la falta de soluciones que pudieran garantizar un resultado acorde a sus expectativas. En KEU encontraron la respuesta: un sistema que les permitió construir sin comprometer el diseño, con control total del proceso, plazos definidos y un nivel de acabados superior.
La implantación se resolvió con dos unidades KEU conectadas por un deck central, que no solo actúa como elemento de unión, sino como el corazón de toda la composición. Este espacio exterior articula la relación entre las viviendas y su entorno, potenciando la vida al aire libre y reforzando la idea de un refugio costero contemporáneo.