La estructura metálica del KEU cuenta con un sistema de pintura industrial de alta durabilidad, diseñado específicamente para soportar entornos exigentes. En las zonas expuestas, se alcanza un espesor medio de 400 a 500 micras, equivalente al utilizado en infraestructuras como puentes o estructuras marinas, lo que garantiza una protección excepcional contra la corrosión y los agentes atmosféricos.
Los perfiles de fachada y la carpintería exterior de aluminio ofrecen una durabilidad excepcional gracias a la naturaleza intrínseca del material, que es resistente a la oxidación y no requiere tratamientos adicionales. El aluminio lacado o anodizado permanece inalterable con un mantenimiento mínimo; basta con una limpieza periódica con agua y jabón neutro.
En cuanto al acristalamiento exterior, consta de vidrio de seguridad de doble capa, sellado y tratado para resistir cambios térmicos, impactos y condiciones climáticas adversas. Su durabilidad es muy alta y no requiere mantenimiento estructural más allá de la limpieza superficial convencional. Gracias a su tratamiento, los cristales conservan sus propiedades ópticas y mecánicas durante décadas.